Hacia tan solo tres días que Goldmon había llegado a Barcelona, tenia previsto el viaje con toda la familia desde Granada para unos días mas tarde, pero los acontecimientos le hicieron cambiar de parecer y adelantar la salida.
El viaje había sido duro, muchas horas en coche con los niños, parando para descansar más veces de lo deseado provoco que el viaje durara más de lo previsto.
En todo el país se respiraba una tensión que no era normal, algo estaba pasando, pero nadie sabia que era, las noticias no eran nada tranquilizadoras, en plena navidad habían desaparecido los anuncios de juguetes y las películas infantiles, en su lugar emitían sin descanso noticias sobre actos de violencia extrema en países del este, pero eso no era lo peor...
Las noticias pararon en seco, la gente pensaba que lo que fuera que sucedía había terminado: guerra, terrorismo, incluso se barajo la idea de un ataque nuclear, pero nadie estaba seguro de lo que pasaba en realidad. De repente comenzó una emisión en todas las cadenas, era el rey, pero aun no tocaba su típico discurso de todo los años, además su ropa no auguraba nada bueno, vestido de militar y con una escolta fuertemente armada en navidad, algo iba mal, muy mal, y es que cuando el rey, vestido de militar da un discurso en el que anuncia la imposición de estado de excepción, se cierran las fronteras y se aconseja a las familias no salir de sus casas, que algo va mal se queda corto, pero poca gente era capaz de imaginarse el tremendo mal que se cernía sobre ellos.
Las noticias volvieron tras las emisión del rey, Inglaterra, Francia, Alemania... toda Europa estaba sumida en el caos absoluto, un alud de gente quería huir, pero no había escapatoria, no había lugar seguro.
Tres días, solo tres días han pasado desde que Goldmon vivía una vida normal, con su familia su casa, sus ratos al WoW con su amigos, tres días que parecen una eternidad y te hacen plantearte el sentido de tiempo, antes, cuando un día no era nada, ahora lo es todo, puede ser tu ultimo día, ahora vivimos el día a día, pues no sabemos si habrá un mañana, un mañana que de todas formas, sera aciago y cruel, pues nada volverá a ser como era.
Tres días, no podía quitárselo de la cabeza, ¿que les habrá pasado a sus amigos en esos tres días? ¿Habrá ocurrido lo mismo en Valencia? Las preguntas se amontonaban en su mente, que bastante faena tenia intentando asimilar lo que había sucedido, deseando despertar de una pesadilla que se había hecho realidad...
El viaje había sido duro, muchas horas en coche con los niños, parando para descansar más veces de lo deseado provoco que el viaje durara más de lo previsto.
En todo el país se respiraba una tensión que no era normal, algo estaba pasando, pero nadie sabia que era, las noticias no eran nada tranquilizadoras, en plena navidad habían desaparecido los anuncios de juguetes y las películas infantiles, en su lugar emitían sin descanso noticias sobre actos de violencia extrema en países del este, pero eso no era lo peor...
Las noticias pararon en seco, la gente pensaba que lo que fuera que sucedía había terminado: guerra, terrorismo, incluso se barajo la idea de un ataque nuclear, pero nadie estaba seguro de lo que pasaba en realidad. De repente comenzó una emisión en todas las cadenas, era el rey, pero aun no tocaba su típico discurso de todo los años, además su ropa no auguraba nada bueno, vestido de militar y con una escolta fuertemente armada en navidad, algo iba mal, muy mal, y es que cuando el rey, vestido de militar da un discurso en el que anuncia la imposición de estado de excepción, se cierran las fronteras y se aconseja a las familias no salir de sus casas, que algo va mal se queda corto, pero poca gente era capaz de imaginarse el tremendo mal que se cernía sobre ellos.
Las noticias volvieron tras las emisión del rey, Inglaterra, Francia, Alemania... toda Europa estaba sumida en el caos absoluto, un alud de gente quería huir, pero no había escapatoria, no había lugar seguro.
Tres días, solo tres días han pasado desde que Goldmon vivía una vida normal, con su familia su casa, sus ratos al WoW con su amigos, tres días que parecen una eternidad y te hacen plantearte el sentido de tiempo, antes, cuando un día no era nada, ahora lo es todo, puede ser tu ultimo día, ahora vivimos el día a día, pues no sabemos si habrá un mañana, un mañana que de todas formas, sera aciago y cruel, pues nada volverá a ser como era.
Tres días, no podía quitárselo de la cabeza, ¿que les habrá pasado a sus amigos en esos tres días? ¿Habrá ocurrido lo mismo en Valencia? Las preguntas se amontonaban en su mente, que bastante faena tenia intentando asimilar lo que había sucedido, deseando despertar de una pesadilla que se había hecho realidad...
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