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domingo, 27 de febrero de 2011

Diablo 2 & Titan Quest

Este articulo va especialmente dedicado a mis queridos Mente y Bash, aunque cualquiera sera bienviendo, la idea es darle un poco de vicio a estos dos juegos, asi que sin, mas preambulos puesto que todos conocemos de sobra estos juegos y somos unos viciados sin salvación, aquí os dejo los links.


Este el diablo es el que he usado y tanto en lan como online funciona sin problemas y es de fácil instalación, con un simple click se instala tanto el juego como la expansión y algunos mods.


El Hamachi lo instaláis, yo mismo creare una red ( Conjudiablo - Mentewapo) a la que os uniréis, y esa IP, (esta-> 5.115.144.170), es la mía y por ejemplo sera la que usemos como servidor. ( Tanto la red como la ip son reales, ya esta creado y en espera de vosotros ^^)


Este no lo he probado pues lo tengo original, pero de este uploader me fió bastante, pues ya he probado algunas cosas suyas y no he tenido problemas, si no funciona seria buscar otra opciones, por 10€ tenéis la edición gold que incluye juego y expansión.

jueves, 17 de febrero de 2011

Decadencia

Habitaciones... lugares que antaño representaban la seguridad y la tranquilidad, han cambiado totalmente su significado, solo una cosa es segura cuando te adentras en una habitación, y es que nunca sabes lo que vas a encontrar dentro, ni tan siquiera puedes imaginar como saldrás.

Nos encontramos en Valencia, en una oscura habitación, la noche se abre paso en la ciudad que sin suministro eléctrico luce hermosa a la luz de la luna llena.
Se oyen unos leves gimoteos procedentes de una habitación.
Una preciosa mujer yace tendida en su cama, totalmente desnuda, mientras la tenue luz de la luna ilumina timidamente sus turgentes pechos, que presentan unos firmes y sugerentes pezones debido al frió de la noche que se adentrara sigilosamente por la venta abierta.
Con sus manos atadas al cabecero de la cama, la joven se retuerce intentando esconder sus vergüenzas de la mirada lasciva de un invitado nada deseado, desgraciadamente, solo consigue excitar más aún a su observador, que totalmente sumido en el éxtasis que le produce la escena que se desarrolla antes sus ojos se acerca peligrosamente mientras se quita la ropa.
La joven intenta gritar, pedir ayuda, pero la mordaza le impide levantar su voz, que de todas formas, solo escucharían los merodeadores que ahora se encuentran por todas partes, tras lo que parece ser el fin de la humanidad.
El hombre ya exento de su ropa y su cordura se abalanza sobre su presa indefensa, la cual intenta defenderse sin éxito, es golpeada una y otra vez, aturdida por la denigrante situación en que se encuentra además de los golpes recibidos, finalmente se rinde ante la insistencia de su acosador, su cuerpo laxo ya no presenta resistencia alguna, ante tal situación, el hombre mira con sus ojos desorbitados atónitos a la mujer, a la cual quita la mordaza para proseguir con su demente plan, su repugnante lengua se pasea desde la cara de la joven, desplazándose lentamente por su cuello, remontando la elevación de sus pecho hasta llegar al pequeño pero duro pezón, que muerde de manera desconsiderada hasta hacerlo sangrar.
Con su aparato sexual firme provocado por la excitación que le conlleva ver la escena que se presenta ante su mirada, abre las piernas de la mujer y procede a la penetración repetidamente, mientras que la lágrimas de la pobre joven caen por sus mejillas sin que su demente agresor pueda verlas, dado su estado de enajenación mental y que la luna se ha ocultado tras las nubes ante tal acto.
En un ultimo momento de consciencia la joven decide poner fin a su tormento, mordiéndose la lengua y muriendo ahogada, mientras su agresor sigue montando su fallecido cuerpo sin darse cuenta de lo sucedido.

Una suave brisa recorre las calles de Barcelona, una pequeña familia de tres personas ha logrado subsistir a la pandemia y sobrevive como puede en su humilde hogar a la espera de que alguien vaya a rescatarlos de la pesadilla en que se encuentran.
El día pasa lentamente mientras hacen su quehaceres para distraer sus atormentadas mentes, cuando de repente alguien llama a la puerta, el miedo atenaza sus corazones antes la posibilidad de que sea una de esas criaturas putrefactas que ha encontrado su refugio, cuando de pronto, se oye una voz pidiendo que abran la puerta, totalmente sorprendidos por el descubrimiento de otro superviviente, de que no están solos, abren sin dudar, padre y madre reciben alegremente al individuo que pasa al interior de la vivienda, la mujer se adentra en la cocina en busca de algo de alimento, su marido intenta entablar conversión con el desconocido, que una vez a solas con el hombre saca una navaja de considerable tamaño con la que corta el cuello del pobre hombre, que cae al suelo ahogandose sin poder avisar a su mujer.
El individuo se adentra en la cocina y apuñala repetidamente a la mujer que se encontraba de espaldas a el mientras servía un poco de café en una taza.
Una vez solo en la vivienda, comienza con su verdadero cometido, lo unico que tenia en mente, dinero, cosas de valor, robar cuanto pueda sin importar las acciones que tenga que llevar a cavo para cumplir su cometido.
Revuelve cocina, comedor y habitaciones en busca de todo lo que pueda encontrar de valor, cuando se disponía a dejar la casa repara en un puerta tras la cual no ha investigado, una puerta que da a una habitación, la del tercer miembro de la familia, sin pensárselo dos veces, emprende camino hacia la puerta y la cruza rápidamente, pero queda privado del sentido de la vista, pues la habitación se encuentra totalmente sumida en las tinieblas, sin luz que muestre lo que ha en ella, y con un profundo hedor que aturde momentaneamente al ladrón.

En algún lugar, en medio de toda esta locura, un adolescente vuelve a su casa tras su incursión en el supermercado en busca de alimentos, en el camino de vuelta escucha un llanto, con el pulso acelerado, decide acercarse a ver que ocurre.
Ante el puede ver a una mujer de mediana edad, con el torso desnudo y sus inchados pechos al aire, mientras que en sus brazos reposa un pequeño niño que esta amamantando, ante tan tierna imagen el joven se relaja y se aproxima a la mujer para ver a que se debe su llanto.
Un pequeño riachuelo sangriento discurre por el pecho la mujer, se acerca unos pasos más, para ver la cara del niño, la sorpresa se apodera de el, da un paso atrás y cae al suelo trastabillando tras perder el equilibrio ante la imagen tan irreal que acaba de ver, el pequeño ha descarnado unos de los pechos de su madre, tan pequeño, tan inocente, se ha convertido en uno de esos seres y ha condenado a su madre que solloza entre los espasmos de dolor.

En Valencia una joven ha muerto mientras era violada, tras un breve tiempo su cuerpo inerte vuelve a moverse, continua atada, con el hombre encima de ella, que acerca su cara para besarla, pero cuando esta a escasos centímetros, la mujer, ahora convertida en un zombi, se lanza contra el, mordiendo con todas sus fuerzas el cuello del violador, llevándose consigo piel, carne y parte de la arteria, el susodicho se aleja de ella, sangrando, perdiendo la vida tras cada uno de los últimos latidos de su corazón, cae al suelo, agonizante, pero desgraciadamente, pronto se levantara para caminar como otro de esos seres.

En una oscura habitación de Barcelona, un ladrón estúpido ha entrado a ciegas en su tumba, una niña de unos 15 años, o lo que queda de su niñez, ahora convertida en un muerto andante, se abalanza ante su presa en la oscuridad, guiada por sus instintos primarios, no necesita de la vista para atacar, y derriba al hombre, quien en cuestión de segundos, muere victima de los desgarros producidos por las manos y los dientes de la niña.
Los padres, incapaces de acabar con la vida de su hija, de lo que ahora era, sin querer afrontar la realidad, la encerraron en su habitación, una habitación como cualquier otra, con un terrible secreto en su interior, que acabo con la vida del ladrón.

En algún lugar, un joven corre con todas su fuerzas en dirección a su hogar, las lágrimas resbalan por su rostro, azotado por el viento, no puede pensar en nada mas que en correr mientras intenta olvidar la imagen que desgraciadamente, quedara grabada en su mente hasta el fin de sus días.
En algún lugar, un zombi se levanta de suelo, a su lado, algo pequeño, del tamaño de un bebé ha caído al suelo, parece moverse, pero como todo lo que no rebosa vida, no atrae la atención de estos seres, que con su incesante vagar, no tienen sitio al que ir, como tampoco vienen de ningún sitio en particular, ahí están, a la espera de algo estimule sus sentidos, de que el alimento se presento ante ellos y los active.


Una vez más, la humanidad ha demostrado que por muchos peligros que los acechen, no hay nada tan peligroso para ellos como su mera existencia, su avaricia, su egoísmo, su locura, incapaces de actuar como una sociedad comprometida y unida, han fracasado en la lucha contra los no muertos, se han vuelto unos contra otros provocando casi tantas masacres que como esos indeseables seres, engrosando así las filas de zombis que vagan por la calles en busca de alimento.

Mientras esto sucedía, pequeños grupos de personas han conseguido sobrevivir, en Barcelona un grupo de amigos y familiares están la casa de uno de ellos a la espera de reunirse todos para empezar a trazar planes para reunirse con su amigos de Valencia, los cuales, en dos grupos, unos en la seguridad de la montaña aislada y despoblada, y por tanto sin zombis, otros en un chalet, en una zona mucho menos poblada que la ciudad donde la epidemia aún no ha llegado y donde ultiman los preparativos para reunirse con sus amigos.
Les esperan días duros y largos, llenos de penas y tormentos, pero lucharan con todas sus fuerzas para sobrevivir al apocalipsis zombi que se ha cernido sobre la humanidad, ganandose día a día, el derecho de continuar con vida, al menos, durante un día más.

domingo, 6 de febrero de 2011

Cuando los no muertos no son el mayor de tus problemas

Con la mochila a la espalda, y armado de valor, fue bajando las escaleras cautelosamente, no quería correr mas riesgos de los necesarios. Era un día soleado, perfecto para ir al punto de reunión anticipándose a los problemas que estaban por llegar a la ciudad, al abrir la puerta para salir a la calle, se quedo congelado, no podía creer lo que estaba viendo.
Incapaz de comprender como podía haber sucedido esto en tan poco tiempo y sin haberse dado cuenta, rápidamente cerro la puerta y subió de nuevo a la seguridad de su hogar, sin saber que hacer, sin poder comunicarse con nadie, en la mas absoluta soledad, las calles estaban abarrotadas de coches en llamas y gente corriendo, se oían disparos, gritos, lamentos... un fuerte golpe, un grito ahogado de una mujer, cerca, muy cerca, demasiado, no podía creerlo, ya habían llegado y el aún estaba allí.
No, esto no puede ser, no tenia que pasar aún... otro golpe, igual de cerca, temiéndose lo peor se acerco a la puerta, un extraño sonido, un desgarro... tal vez, mirando sin querer ver, observo por la mirilla, la puerta de la vecina de enfrente estaba entreabierta.
Un sentimiento, el temor, un pensamiento, sería una locura, un error... abrió la puerta y asomo la cabeza, nada se escuchaba en la escalera salvo un extraño y débil sonido que no era capaz de situar, parecía que venia de la casa de enfrente, pero no podía imaginar que lo producía.
Avanzó lentamente hasta la puerta abierta, antes de entrar se dio cuenta, no tenia nada con que defenderse, cambio de dirección, tarde, no puedo dar ni un paso, la puerta se cerro ante sus ojos, solo tenia un opción, entrar en la casa y ver que estaba sucediendo.
Abrió la puerta con sumo cuidado, intentando no hacer ruido alguno, el extraño sonido era mas fuerte ahora, con paso lento y temeroso se adentro la vivienda, recorrió el pasillo hasta llegar al comedor, la puerta estaba abierta, de repente lo vio, aunque solo una mente macabra podría imaginar lo que realmente sucedía, su vecina estaba tumbada en el suelo, pálida y con los ojos sin vida, yacía en un charco de sangre, sobre ella estaba su hija, cualquier persona hubiera pensado que lloraba la muerte de su madre, pero se dio cuenta demasiado tarde de que no era así, al llamarla, la niña se giro, un trozo de carne colgaba de su boca, era uno de esos seres, se estaba comiendo a su propia madre, horrorizado sus piernas se negaron a obedecer en su intento por salir de allí, cayó al suelo mientras la niña se abalanzaba sobre el, le mordió en el gemelo izquierdo, el dolor se apodero de el, la rabia le cegó, tenia una lampara a su alcance que estrello repetidamente contra la cabeza de su agresora hasta que no quedo nada.
Rápidamente salió de la casa y bajó las escaleras, una vez en la calle se puso a correr de manera desesperada para llegar al punto de reunión, con gran esfuerzo y dolor consiguió llegar, y por suerte ahí estaba su amigo, por fin parecía que las cosas empezaban a salir como estaba planeado, de repente un disparo sonó a su espalda, un ardor intenso se produjo en su pecho, un liquido espeso y caliento corría por su espalda, lentamente se desplomo, antes de morir y olvidarse del tormento que estaban condenados a vivir, pudo ver como su amigo era abatido por un tiro a la cabeza, un ultimo pensamiento paso por su mente, “con suerte, a mi también me disparan a la cabeza, aún estando muerto, y así podre descansar eternamente, sin volver a caminar como un puto zombi”, y así, la fuerzas le abandonarón poco a poco, hasta morir.

Aaaaghhh!
No!

Unos gritos rompieron en silencio de la noche, perturbando el sueño de los que aún dormían, rápidamente Bash se dirigió a la habitación de Mente a ver que ocurría, a llegar, vio a su amigo sentado en la cama, con el rostro bañado en sudor.

-¿Estás bien? -pregunto Bash mientras se aproximaba a la cama- ¿Pasa algo?
-Joder! -exclamo Mente enfadado- otra puta pesadilla.
-No eres el único con ese problema,me temo que todos los que aún seguimos vivos tenemos el mismo problema.
-No es de extrañar con esta locura.
-Ciertamente -Bash se alejó de nuevo- ¿una cervecita?, dudo que nos volvamos a dormir.
-No me vendria mal -dijo entre risas Mente- Necesito reponer proteínas.

Todo había salido más o menos como habían planeado, las calles de la ciudad estaban vacías, ni un alma paseaba por ellas, el silencio reinaba en el ambiente.
Habían quedado en el patio de Mente para coger el coche, al bajar por las escaleras un mal presentimiento le rondaba, al salir a la calle todo estaba tranquilo, Bash aún no había llegado, así que espero en la puerta tomando el aire fresco, de repente alguien apareció a su lado, no era Bash, antes de poder reaccionar el hombre saco un arma y le apunto a la cabeza, quería robarle, aún no era consciente de que el dinero no serviría de nada en unos días con el problema que se avecinaba.
Por desgracia, sabedor de este asunto, no se había preocupado por llevar dinero encima, y el atracador, cada vez más nervioso, en parte por las drogas que seguramente habría consumido, ínsita en que le diera todo el dinero, de repente un fuerte golpe se escucho y el atracador se desplomo, tras el estaba Bashara bate en mano y con una amplia sonrisa.

Homerun! -dijo Bash mientras se acercaba a Mente- ¿Algún otro problema?
Espero que no -suspiro mente- y que siga así hasta que lleguemos a la casa.

Tras este incidente se dirigieron mientras charlaban al coche y pusieron rumbo a la casa, como esperaban fue un viaje tranquilo, la ciudad estaba tan tranquila, no había nadie por la calle, ni coches ni personas, tenían la esperanza de que todo estuviera tranquilo, sin mucha gente por la calle debido a las ultimas noticias antes del corte de emisión, pero en ningún momento pensaron que viajarían por una ciudad fantasma, milagrosamente encontraron una gasolinera abierta de camino, sorprendidos por el acontecimiento, entraron a comprar todo el alimento que pudieron meter en el coche y llenar el deposito.

Llegaron a la casa antes de lo previsto, pero aún tenían un problemilla que resolver, como entrar en ella. Sabían que intentar alquilarla en esos momentos seria una tontería, y cuando cayeron las comunicaciones entendieron que ya seria imposible, así que su única opción era llegar hasta allí e improvisar una manera de entrar.
La casa estaba en buen estado, la ventanas tenían verjas, lo cual les vendría muy bien si esos monstruos llegaban hasta allí. Estaban rodeando la casa en busca de una posible entrada, era de dos plantas, sin nada mejor, siempre les quedaría la opción de trepar como pudieran a un balcón y romper la puerta para entrar, a esas altura no había peligro de que los muertos entraran, pero preferían no dañar la vivienda, pero no encontraban otra manera.
En un momento de frustración, Mente dio una fuerte patada a una barandilla de madera que rodeaba el perímetro de la casa, tiempo atrás debió delimitar la parcela de ésta, pero ahora era un muro lo que la separaba del camino, quedando la barandilla por dentro como un elemento meramente decorativo, de repente lo escucho, toc, toc, sorprendido, volvió a golpear de nuevo, esta vez con un puño mientras acercaba la cabeza para oír mejor, el sonido se repitió, no podía creerlo, llamo a Bash, y juntos consiguieron desprender el trozo de baranda, en ese momento un pequeño objeto metálico cayó al suelo, era una llave, la llave de la casa, un golpe de suerte que no esperaban en absoluto, pues Bashara había esta preparando un pequeño montículo para llegar al balcón.
Antes de ilusionarse demasiado, fueron rápidamente a probar si de verdad era la llave de la casa, aunque era tarde para eso, sus caras reflejaban la alegría que sentían por ese hallazgo, por suerte la llave entro en la cerradura y giro sin problemas, habían llegado, estaban dentro, estaban a salvo... de momento, ya solo tenían que esperar a que llegaran los demás, aunque iban a ser dos días muy duros de espera por la incertidumbre de como estarían y si finalmente llegarían allí, una vez juntos ya pensarian lo que hacer a continuación, de momento, podían tomarse un descanso y dormir tranquilos, o al menos intentarlo, pues no era tarea fácil.