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domingo, 27 de marzo de 2011

Reencuentros amargos.

La luz del sol comenzaba filtrarse por la ventana de la habitación, hacia un día precioso, el sol calentaba el ambiente, un suave brisa de aire, un cielo despejado, el aire puro que se respira lejos de las gran ciudad, uno practicamente uno podía olvidarse del infierno creciente alrededor de toda esta paz.
Apenas había comenzado el día y ya estaban despiertos, habían tomado un desayuno ligero y se habían puesto a preparar las mochilas con lo que pensaron que le fuera a ser necesario: ropa, comida, toda clase de herramientas... y libros.
Por raro que parezca, también cogieron libros. ¿Raro?, ¿los zombis están acabando con la humanidad y los libros son raros? efectivamente, era libros sobre zombis, cuando la locura se hace realidad, tu pesadillas dejan de ser meros sueños, y los muertos caminan por la tierra aprovechando que la Muerte se ha tomado unas vaciones y ha dejado de hacer su trabajo, la única información que hay sobre el tema son los cuentos de terror que los escritores escribieron con la intención de entretener e los lectores, y que ahora se han convertido en un manual de supervivencia.
Tan difícil de creer es que un muerto se levante de su tumba, como que un día un tipo normal se decida a escribir una historia sobre muertos vivientes, y al siguiente estos bichos estén matando a sus vecinos, pero ya fuera por casualidad, suerte o porque sabían más que el resto de la humanidad, el comportamiento de los zombis es muy parecido al de estas historietas, no duermen, no descansan, la única forma de matarlos es destrozándoles la cabeza, si con esto habían acertado los escritores, puede que hubiera algo más de valor en sus escritos, algo que les permita sobrevivir un día más, una esperanza, cualquier cosa puede ser útil, por eso cogieron los libros.
Con los muertos caminando por las calles, se ha terminado lo que llamábamos “normal”, ya no se aprenderá a jugar al fútbol, ahora aprenderás a disparar un pistola, adiós a los campamento de verano, ahora cada día es como un campamento de supervivencia en situaciones limite, adiós a los libros de texto de los institutos, hola literatura de terror zombi, es la única información que tenemos para afrontar la situación actual, es el momento de cambiar las grandes obras literarias por otras, Apocalipsis Z de Manel Loureiro, Los Caminantes de Carlos Sisi, Diario de un Zombi de Sergi Llauger y Manual de Supervivencia Zombi de Max Brooks son algunas de las obras que había en la mochila, y de las cuales estudiarían cada párrafo para encontrar algo que les pueda ayudar a sobrevivir.

Salieron a media mañana, su destino era la casa donde debían reunirse con Mente y Bash, pero antes tenían que pasar por Godella a recoger a Alberix, no sabían nada de el desde que se fueron al chalet, pero tenían la esperanza de que estuviera bien, estaba en Campolivar, una urbanización a las afueras del pueblo, lo que significaba un lugar libre de altos edificios de viviendas u oficinas, en su lugar, casas individuales, con salida trasera y puertas blindadas, un lugar con una densidad de población menor, donde las posibilidad de seguir vivo eran bastante mayores a las del centro del pueblo.
No tardaron mas de 20 minutos en llegar al lugar, en panorama era desolador, no había nadie por las calles, la gente se había atrincherado en sus casas presas del pánico, en algunas ventanas podía observarse personas que se asomaban sorprendidas por el ruido del motor del coche, no encontraron más de un decena de muertos caminando por la zona, por suerte, ninguno de la casa a la que se dirigían.
Una vez en la puerta todo parecía normal, la puerta exterior estaba cerrada con llave así que saltaron por encima del muro que daba a la terraza anterior a la puerta de la vivienda, justo cuanto estaban apunto de entrar, todos sus malos pensamientos cobraron vida, había manchas de sangre en la puerta y por el suelo, no querían pensar en lo peor, Alberix había practicado aikido, si una de esas cosas había llegado hasta allí seguro que se había ocupado de ella.
Pero la puerta estaba abierta, eso no era una buena señal, se alejaron un poco y pensaron que hacer a continuación. ¡El balcón! podían entrar por el piso superior, la distancia desde el muro no suponía un gran problema, con cuidado subieron y observaron por la puerta de cristal, no se veía nada fuera de lo común, salvo que Alberix no estaba dándole al WoW en el ordenador. Una vez dentro caminaron en silencio hasta las escaleras que bajaban al piso intermedio donde se encontraban las habitaciones, estaba oscuro por lo que las puertas debían estar cerradas.
Bajaron con los nervios a flor de piel, no les gustaba nada aquella situación, no era lo que esperaban encontrar al llegar allí. Cuatro puertas, cuatro personas vivían dentro de la casa, se aproximaron a la primera, nada más abrir, como una bofetada, el olor de la podredumbre le golpeo, en el suelo había un cadáver, no era Alberix, pero sus esperanzas desaparecieron por completo, cerraron la puerta y se tomaron unos minutos para reponerse, aún podía esta vivo, tenia que estarlo...
Las dos puertas siguientes no tuvieron sorpresa, otra habitación y el baño, solo quedaba una puerta, no se atrevía a abrirla, no estaba seguro de querer saber lo que había en el interior, sin mucho convencimiento, giro la manivela suavemente y abrió unos centímetros la puerta, el olor de la sangre les inundo las fosas nasales, abrieron un poco más y allí estaba lo que en otro tiempo había sido su hermana, comiéndose lo que quedaba de su madre, obcecada en su faena ni tan siquiera reparo en los nuevos invitados, que cerraron la puerta, las lágrimas asomaron a sus ojos, cuatro puertas, tres muertos, ni rastro de su amigo.
Se imaginaron lo que había sucedido, su pobre hermana debió ser infectada en los primeros momentos del apocalipsis, antes de que la vida se parara, antes de saber a que nos enfrentábamos, volvió a casa como si no pasara nada, hasta que fue demasiado tarde, el virus se propago por su cuerpo, tomo el control, murió para volver a caminar al poco tiempo, y como tantas veces pasa en estos casos, los parientes cercanos, no quieren creer lo que esta pasando, rechazan la realidad, creen ver la humanidad en el rostro de sus seres queridos, y a cambio son devarados por estos sin piedad, pero aun queda un interrogante, ¿donde estaba su amigo?, en la planta baja no había nadie, en el jardín trasero tampoco, solo quedaba el sótano.
Claro, el sótano! ¿Como no lo habia pensado antes? allí ténia la despensa, un lugar seguro y comida, Alberix podría haber sobrevivido durante varios días allí abajo, bajaron hasta la puerta, golperon tres veces y preguntaron.

- ¿Alberix?- no hubo respuesta.
- ¿Alberix?- tampoco esta vez.

Al no recibir respuesta intentaron abrir la puerta, para su sorpresa la manivela giro, pero al empujar la puerta no se movió, habían atrancado la puerta, con un fuerte empujón consiguieron mover lo que habían puesto para impedir que la abrieran, dos empujones más y abrieron hueco suficiente para pasar al interior. Encendieron las linternas que llevaban en las mochilas, allí abajo no había más que oscuridad, pasaron y cogieron los bates que llevaban por si necesitaban defenderse, al momento se dieron cuenta que estaban parcialmente seguros,i no se respiraba el intenso olor a podredumbre de las habitaciones de arriba, alumbraron toda la estancia, en la esquina mas alejada a ellos, había un cuerpo en el suelo, se acercaron con cuidado, cuando lo iluminaron de cerca respondio, se movió ligeramente, se levanto un poco y los miro, sus amigos habían venido a por el, por desgracia, era demasiado tarde...
Estaba pálido, sudando y con el pulso muy acelerado, estaba infectado, tenia una pierna vendada, le habian mordido, estaba acabado, les contó lo sucedido, como había pasado todo, sus suposiciones eran ciertas, desgraciadamente.
Des pues de estar hablando y tranquilizarlo, Alberix recobro la compostura y muy seriamente le pidió un favor a su amigo Conju, el ultimo favor que le pediría nunca, ya estaba condenado, ya estaba muerto, pero quería morir definitavamente, le pidió que acabara con el para no convertirse en lo mismo que su hermana, quería morir siendo humano.
Tras mucho discutir, Conju llego a la conclusión de que en su misma situación también desearía lo mismo, no pudo reprimir las lágrimas, impotencia, rabia, frustración, tantas emociones, sentimientos y recuerdos que se acumulaban en su interior, la desaparición se apodero de el, agarro el bate lleno de furia, se acerco a su amigo, lágrimas que resbalaban por las mejillas mientras levantaba el bate...

Lo Siento...

Fueron las ultimas palabras que pronuncio ese día, salieron de la casa, subieron al coche y pusieron rumbo a la casa para encontrarse con Mente y Bash, después de esto, no tenían grandes esperanzas con lo que pudieran encontrarse al llegar.
Cuando llegaron y vieron el coche aparcado su animo mejoro, y cuando llegaron hasta la casa sus amigos ya estaban esperándolos alertados por el ruido del coche.
Fue un encuentro amargo, Janui les contó la historia de lo sucedido, esa noche, todos sentados en la mesa, por primera vez, se permiteron bajar la guardia y relajarse, por primera vez, se dieron cuenta de lo mal que estaba la situación, por primera vez, se dieron cuenta del miedo que sentían, sus defensas se hicieron pedazos y lloraron, juntos de nuevo, se desahogaron, el silencio se apodero de la casa, no hubo mas palabras esa noche, se retiraron a sus habitaciones a dormir, mañana seria otro día, ya disidirían que hacer a continuación.

domingo, 13 de marzo de 2011

Casualidades

La vida esta llena de casualidades, un día estas tan tranquila en tu casa viendo la tele, aburrida de la mierda que ponen en todos los canales, que si TDT, ONO y la madre que los parió con más de 1000 canales de pura basura, y decides salir a dar un paseo por Barcelona, la preciosa ciudad en la que vives, donde esta tu familia, tus amigos y ahora también en exclusiva, por tiempo limitado y para todos ustedes, una puta horda de zombis que se comen a toda persona que tiene la mala suerte de cruzarse en su camino.
Todo cambia en el momento más inesperado, sin saber que hacer o adonde ir, el miedo se apodera de ti, no te deja pensar, no puedes actuar, cuando te das cuenta, estas encerrada en un habitación oscura, en una casa desconocida, lejos de tu hogar y de tu familia, estas sola y tienes miedo, pero no puedes hacer nada, ya han llegado, esas cosas están en la calle, comiéndose a las pobres personas que no han sido capaces de huir a tiempo, coches ardiendo, gente gritando, el caos reina en la ciudad, si el infierno existe, no debe ser muy diferente a esto.
Los minutos pasan en silencio, se pierde la noción de tiempo, ya no lloras, no te quedan lágrimas que derramar, ya no importa nada ni nadie, solo importa sobrevivir, no hay tiempo de pensar en otra cosa, hay algo de comida en la casa que permite la subsistencia durante unos días, pero en una sociedad que dependemos completamente de la tecnología y la electricidad, cuando estas faltan, todo se viene abajo, lo alimentos se pudren en nevera que ya no refrigeran por la falta de corriente eléctrica, se acerca el momento de salir a la calle, intentar encontrar mas supervivientes, pero con esas cosas paseando sin destino es imposible.
Sin más opción que salir, se acerco a la puerta y observo por la mirilla, esos maldito zombis seguían ahí, paseando calle abajo, todos en la misma dirección como un rebaño, absorta en el escenario que veía, de repente se dio cuenta, todos caminaban en la misma dirección, iban hacia algún sitio, tenían un objetivo, algo o alguien los había sacado de su letargo, por una casualidad de la vida, justo cuando se disponía a salir, esas cosas se marchaban dejándole vía libre, por fin algo de suerte.

Tal vez fuera una casualidad, puede que fuera suerte o simplemente que aun no les había llegado su hora, y el destino les tubiera preparado un final peor, pero de repente se produjo un sonido, tantas veces molesto, pero que en esta ocasión era como un milagro que ahogaba los sonidos guturales de esas cosas muertas, cuando ya lo daban todo por perdido el motor se puso en marcha y el coche arranco.
Sai puso primera y piso el acelerador a fondo dispuesto a pasarle por encimas a todas esas criaturas que se interpusieran en el camino a la salvación, poco a poco fue avanzando, cuando la primera linea de zombis fue apartada a los lados o bien paso por debajo de las ruedas, la aglomeración de muertos andantes disminuyo lo que les permitió aumentar de velocidad y alejarse del lugar de sus pesadillas.
Avanzaban por la carretera de lado a lado debido a los coches siniestrados y los muertos, tanto los que ya no se levantarian como los que paseaban intentando atraparles, evitaban los golpes todo lo posible, cuando de repente, de una finca salio una joven, debía de haber escuchado el coche, y una vez en la calle y verlos conducir casualmente en su dirección empezó a caminar hacia ellos.

No podía creerlo, lo que había hecho que los zombis se alejaran de la casa y le permitiera salir era el ruido de un motor, un coche en funcionamiento, lo que significaba otros supervivientes.
Abrió la puerta y salió a la calle, no tardo en ver el coche que venia por su derecha, camino en dirección al coche, alejándose a buen paso de los zombis que caminaba tras ella y el coche, el coche fue aminorando hasta detenerse a la altura de la joven, que subió en la parte de atrás y agradeció de todo corazón el rescate.

La pobre chica tenia mal aspecto, cuando tu vida esta en peligro, la imagen que puedas dar a los demás deja de importarte, cuando se acerco para abrir la puerta, Sai y Meke la mirarón con cara de sorpresa, que de no ser por lo malo de la situación habría resultado cómica, la conocían, sabia quien era, acaban de recoger a una amiga y posiblemente salvado su vida, la chica subió, les dió las gracias, y al mirarlos las palabras murieron en su garganta, no llegaron a salir pero tampoco fue necesario, su cara era una mezcla de emociones, la sorpresa de ver quienes eran sus salvadores, la alegría de encontrar más personas vivas y que justamente fueran sus amigos la dejo muda, finalmente Meke habló.

-Nasu!? -grito Meke- eres tu!?.
-Meke, Sai -una sonrisa se dibujo en su rostro mientras unas lagrimas caian por su rostro- gracias a dios estais vivos.
-Me alegro de verte -dijo Sai con tono preocupado- pero sera mejor que dejemos la charla y nos pongamos en camino, esos bichos no paran y lo tenemos casi encima.

Y así lo hicieron, durante unos minutos mantuvieron el silencio, una vez se alejaron se pusieron al día de lo que había pasado y sabían cada uno, y de como habían sobrevivido hasta ahora.
El camino fue más largo de lo esperado debido a las carreteras que se vieron obligados a coger, por el camino el paisaje no mejoró, coches destrozados, edificios en llamas, cientos de muertos, carreteras totalmente bloqueadas por los coches, puentes que ya no eran más que pilares en medio de la nada, la desolación se hizo hueco en sus corazones, pero por suerte el camino transcurrió bastante tranquilo y sin mayores complicaciones.
Llegaron a casa de Misha, aquel lugar parecía el paraíso tras ver como estaba la ciudad, sin más zombis que algún despistado que había llegado hasta aquellas montañas, sin coches destrozados ni fuegos consumiendo las casas.
Llegaron a la puerta, cuando el mundo ha muerto y el silencio predomina, un coche se puede escuchar a una gran distancia, así que nuestros amigos se encontraban fuera de la casa tras la verja observando atónitos quien bajaba del coche, una alegría inmensa recorrió a la masa cuando los reconoció, los abrazos y las risas invadieron al grupo de amigos, pasaron dentro, y por primera vez en días, la felicidad volvía a sus corazones, por primera vez en días, pudieron dormir tranquilos, por primera vez y aunque fuera pequeña, la esperanza volvió, se hizo hueco y desterró al miedo y la desolación.

domingo, 27 de febrero de 2011

Diablo 2 & Titan Quest

Este articulo va especialmente dedicado a mis queridos Mente y Bash, aunque cualquiera sera bienviendo, la idea es darle un poco de vicio a estos dos juegos, asi que sin, mas preambulos puesto que todos conocemos de sobra estos juegos y somos unos viciados sin salvación, aquí os dejo los links.


Este el diablo es el que he usado y tanto en lan como online funciona sin problemas y es de fácil instalación, con un simple click se instala tanto el juego como la expansión y algunos mods.


El Hamachi lo instaláis, yo mismo creare una red ( Conjudiablo - Mentewapo) a la que os uniréis, y esa IP, (esta-> 5.115.144.170), es la mía y por ejemplo sera la que usemos como servidor. ( Tanto la red como la ip son reales, ya esta creado y en espera de vosotros ^^)


Este no lo he probado pues lo tengo original, pero de este uploader me fió bastante, pues ya he probado algunas cosas suyas y no he tenido problemas, si no funciona seria buscar otra opciones, por 10€ tenéis la edición gold que incluye juego y expansión.

jueves, 17 de febrero de 2011

Decadencia

Habitaciones... lugares que antaño representaban la seguridad y la tranquilidad, han cambiado totalmente su significado, solo una cosa es segura cuando te adentras en una habitación, y es que nunca sabes lo que vas a encontrar dentro, ni tan siquiera puedes imaginar como saldrás.

Nos encontramos en Valencia, en una oscura habitación, la noche se abre paso en la ciudad que sin suministro eléctrico luce hermosa a la luz de la luna llena.
Se oyen unos leves gimoteos procedentes de una habitación.
Una preciosa mujer yace tendida en su cama, totalmente desnuda, mientras la tenue luz de la luna ilumina timidamente sus turgentes pechos, que presentan unos firmes y sugerentes pezones debido al frió de la noche que se adentrara sigilosamente por la venta abierta.
Con sus manos atadas al cabecero de la cama, la joven se retuerce intentando esconder sus vergüenzas de la mirada lasciva de un invitado nada deseado, desgraciadamente, solo consigue excitar más aún a su observador, que totalmente sumido en el éxtasis que le produce la escena que se desarrolla antes sus ojos se acerca peligrosamente mientras se quita la ropa.
La joven intenta gritar, pedir ayuda, pero la mordaza le impide levantar su voz, que de todas formas, solo escucharían los merodeadores que ahora se encuentran por todas partes, tras lo que parece ser el fin de la humanidad.
El hombre ya exento de su ropa y su cordura se abalanza sobre su presa indefensa, la cual intenta defenderse sin éxito, es golpeada una y otra vez, aturdida por la denigrante situación en que se encuentra además de los golpes recibidos, finalmente se rinde ante la insistencia de su acosador, su cuerpo laxo ya no presenta resistencia alguna, ante tal situación, el hombre mira con sus ojos desorbitados atónitos a la mujer, a la cual quita la mordaza para proseguir con su demente plan, su repugnante lengua se pasea desde la cara de la joven, desplazándose lentamente por su cuello, remontando la elevación de sus pecho hasta llegar al pequeño pero duro pezón, que muerde de manera desconsiderada hasta hacerlo sangrar.
Con su aparato sexual firme provocado por la excitación que le conlleva ver la escena que se presenta ante su mirada, abre las piernas de la mujer y procede a la penetración repetidamente, mientras que la lágrimas de la pobre joven caen por sus mejillas sin que su demente agresor pueda verlas, dado su estado de enajenación mental y que la luna se ha ocultado tras las nubes ante tal acto.
En un ultimo momento de consciencia la joven decide poner fin a su tormento, mordiéndose la lengua y muriendo ahogada, mientras su agresor sigue montando su fallecido cuerpo sin darse cuenta de lo sucedido.

Una suave brisa recorre las calles de Barcelona, una pequeña familia de tres personas ha logrado subsistir a la pandemia y sobrevive como puede en su humilde hogar a la espera de que alguien vaya a rescatarlos de la pesadilla en que se encuentran.
El día pasa lentamente mientras hacen su quehaceres para distraer sus atormentadas mentes, cuando de repente alguien llama a la puerta, el miedo atenaza sus corazones antes la posibilidad de que sea una de esas criaturas putrefactas que ha encontrado su refugio, cuando de pronto, se oye una voz pidiendo que abran la puerta, totalmente sorprendidos por el descubrimiento de otro superviviente, de que no están solos, abren sin dudar, padre y madre reciben alegremente al individuo que pasa al interior de la vivienda, la mujer se adentra en la cocina en busca de algo de alimento, su marido intenta entablar conversión con el desconocido, que una vez a solas con el hombre saca una navaja de considerable tamaño con la que corta el cuello del pobre hombre, que cae al suelo ahogandose sin poder avisar a su mujer.
El individuo se adentra en la cocina y apuñala repetidamente a la mujer que se encontraba de espaldas a el mientras servía un poco de café en una taza.
Una vez solo en la vivienda, comienza con su verdadero cometido, lo unico que tenia en mente, dinero, cosas de valor, robar cuanto pueda sin importar las acciones que tenga que llevar a cavo para cumplir su cometido.
Revuelve cocina, comedor y habitaciones en busca de todo lo que pueda encontrar de valor, cuando se disponía a dejar la casa repara en un puerta tras la cual no ha investigado, una puerta que da a una habitación, la del tercer miembro de la familia, sin pensárselo dos veces, emprende camino hacia la puerta y la cruza rápidamente, pero queda privado del sentido de la vista, pues la habitación se encuentra totalmente sumida en las tinieblas, sin luz que muestre lo que ha en ella, y con un profundo hedor que aturde momentaneamente al ladrón.

En algún lugar, en medio de toda esta locura, un adolescente vuelve a su casa tras su incursión en el supermercado en busca de alimentos, en el camino de vuelta escucha un llanto, con el pulso acelerado, decide acercarse a ver que ocurre.
Ante el puede ver a una mujer de mediana edad, con el torso desnudo y sus inchados pechos al aire, mientras que en sus brazos reposa un pequeño niño que esta amamantando, ante tan tierna imagen el joven se relaja y se aproxima a la mujer para ver a que se debe su llanto.
Un pequeño riachuelo sangriento discurre por el pecho la mujer, se acerca unos pasos más, para ver la cara del niño, la sorpresa se apodera de el, da un paso atrás y cae al suelo trastabillando tras perder el equilibrio ante la imagen tan irreal que acaba de ver, el pequeño ha descarnado unos de los pechos de su madre, tan pequeño, tan inocente, se ha convertido en uno de esos seres y ha condenado a su madre que solloza entre los espasmos de dolor.

En Valencia una joven ha muerto mientras era violada, tras un breve tiempo su cuerpo inerte vuelve a moverse, continua atada, con el hombre encima de ella, que acerca su cara para besarla, pero cuando esta a escasos centímetros, la mujer, ahora convertida en un zombi, se lanza contra el, mordiendo con todas sus fuerzas el cuello del violador, llevándose consigo piel, carne y parte de la arteria, el susodicho se aleja de ella, sangrando, perdiendo la vida tras cada uno de los últimos latidos de su corazón, cae al suelo, agonizante, pero desgraciadamente, pronto se levantara para caminar como otro de esos seres.

En una oscura habitación de Barcelona, un ladrón estúpido ha entrado a ciegas en su tumba, una niña de unos 15 años, o lo que queda de su niñez, ahora convertida en un muerto andante, se abalanza ante su presa en la oscuridad, guiada por sus instintos primarios, no necesita de la vista para atacar, y derriba al hombre, quien en cuestión de segundos, muere victima de los desgarros producidos por las manos y los dientes de la niña.
Los padres, incapaces de acabar con la vida de su hija, de lo que ahora era, sin querer afrontar la realidad, la encerraron en su habitación, una habitación como cualquier otra, con un terrible secreto en su interior, que acabo con la vida del ladrón.

En algún lugar, un joven corre con todas su fuerzas en dirección a su hogar, las lágrimas resbalan por su rostro, azotado por el viento, no puede pensar en nada mas que en correr mientras intenta olvidar la imagen que desgraciadamente, quedara grabada en su mente hasta el fin de sus días.
En algún lugar, un zombi se levanta de suelo, a su lado, algo pequeño, del tamaño de un bebé ha caído al suelo, parece moverse, pero como todo lo que no rebosa vida, no atrae la atención de estos seres, que con su incesante vagar, no tienen sitio al que ir, como tampoco vienen de ningún sitio en particular, ahí están, a la espera de algo estimule sus sentidos, de que el alimento se presento ante ellos y los active.


Una vez más, la humanidad ha demostrado que por muchos peligros que los acechen, no hay nada tan peligroso para ellos como su mera existencia, su avaricia, su egoísmo, su locura, incapaces de actuar como una sociedad comprometida y unida, han fracasado en la lucha contra los no muertos, se han vuelto unos contra otros provocando casi tantas masacres que como esos indeseables seres, engrosando así las filas de zombis que vagan por la calles en busca de alimento.

Mientras esto sucedía, pequeños grupos de personas han conseguido sobrevivir, en Barcelona un grupo de amigos y familiares están la casa de uno de ellos a la espera de reunirse todos para empezar a trazar planes para reunirse con su amigos de Valencia, los cuales, en dos grupos, unos en la seguridad de la montaña aislada y despoblada, y por tanto sin zombis, otros en un chalet, en una zona mucho menos poblada que la ciudad donde la epidemia aún no ha llegado y donde ultiman los preparativos para reunirse con sus amigos.
Les esperan días duros y largos, llenos de penas y tormentos, pero lucharan con todas sus fuerzas para sobrevivir al apocalipsis zombi que se ha cernido sobre la humanidad, ganandose día a día, el derecho de continuar con vida, al menos, durante un día más.

domingo, 6 de febrero de 2011

Cuando los no muertos no son el mayor de tus problemas

Con la mochila a la espalda, y armado de valor, fue bajando las escaleras cautelosamente, no quería correr mas riesgos de los necesarios. Era un día soleado, perfecto para ir al punto de reunión anticipándose a los problemas que estaban por llegar a la ciudad, al abrir la puerta para salir a la calle, se quedo congelado, no podía creer lo que estaba viendo.
Incapaz de comprender como podía haber sucedido esto en tan poco tiempo y sin haberse dado cuenta, rápidamente cerro la puerta y subió de nuevo a la seguridad de su hogar, sin saber que hacer, sin poder comunicarse con nadie, en la mas absoluta soledad, las calles estaban abarrotadas de coches en llamas y gente corriendo, se oían disparos, gritos, lamentos... un fuerte golpe, un grito ahogado de una mujer, cerca, muy cerca, demasiado, no podía creerlo, ya habían llegado y el aún estaba allí.
No, esto no puede ser, no tenia que pasar aún... otro golpe, igual de cerca, temiéndose lo peor se acerco a la puerta, un extraño sonido, un desgarro... tal vez, mirando sin querer ver, observo por la mirilla, la puerta de la vecina de enfrente estaba entreabierta.
Un sentimiento, el temor, un pensamiento, sería una locura, un error... abrió la puerta y asomo la cabeza, nada se escuchaba en la escalera salvo un extraño y débil sonido que no era capaz de situar, parecía que venia de la casa de enfrente, pero no podía imaginar que lo producía.
Avanzó lentamente hasta la puerta abierta, antes de entrar se dio cuenta, no tenia nada con que defenderse, cambio de dirección, tarde, no puedo dar ni un paso, la puerta se cerro ante sus ojos, solo tenia un opción, entrar en la casa y ver que estaba sucediendo.
Abrió la puerta con sumo cuidado, intentando no hacer ruido alguno, el extraño sonido era mas fuerte ahora, con paso lento y temeroso se adentro la vivienda, recorrió el pasillo hasta llegar al comedor, la puerta estaba abierta, de repente lo vio, aunque solo una mente macabra podría imaginar lo que realmente sucedía, su vecina estaba tumbada en el suelo, pálida y con los ojos sin vida, yacía en un charco de sangre, sobre ella estaba su hija, cualquier persona hubiera pensado que lloraba la muerte de su madre, pero se dio cuenta demasiado tarde de que no era así, al llamarla, la niña se giro, un trozo de carne colgaba de su boca, era uno de esos seres, se estaba comiendo a su propia madre, horrorizado sus piernas se negaron a obedecer en su intento por salir de allí, cayó al suelo mientras la niña se abalanzaba sobre el, le mordió en el gemelo izquierdo, el dolor se apodero de el, la rabia le cegó, tenia una lampara a su alcance que estrello repetidamente contra la cabeza de su agresora hasta que no quedo nada.
Rápidamente salió de la casa y bajó las escaleras, una vez en la calle se puso a correr de manera desesperada para llegar al punto de reunión, con gran esfuerzo y dolor consiguió llegar, y por suerte ahí estaba su amigo, por fin parecía que las cosas empezaban a salir como estaba planeado, de repente un disparo sonó a su espalda, un ardor intenso se produjo en su pecho, un liquido espeso y caliento corría por su espalda, lentamente se desplomo, antes de morir y olvidarse del tormento que estaban condenados a vivir, pudo ver como su amigo era abatido por un tiro a la cabeza, un ultimo pensamiento paso por su mente, “con suerte, a mi también me disparan a la cabeza, aún estando muerto, y así podre descansar eternamente, sin volver a caminar como un puto zombi”, y así, la fuerzas le abandonarón poco a poco, hasta morir.

Aaaaghhh!
No!

Unos gritos rompieron en silencio de la noche, perturbando el sueño de los que aún dormían, rápidamente Bash se dirigió a la habitación de Mente a ver que ocurría, a llegar, vio a su amigo sentado en la cama, con el rostro bañado en sudor.

-¿Estás bien? -pregunto Bash mientras se aproximaba a la cama- ¿Pasa algo?
-Joder! -exclamo Mente enfadado- otra puta pesadilla.
-No eres el único con ese problema,me temo que todos los que aún seguimos vivos tenemos el mismo problema.
-No es de extrañar con esta locura.
-Ciertamente -Bash se alejó de nuevo- ¿una cervecita?, dudo que nos volvamos a dormir.
-No me vendria mal -dijo entre risas Mente- Necesito reponer proteínas.

Todo había salido más o menos como habían planeado, las calles de la ciudad estaban vacías, ni un alma paseaba por ellas, el silencio reinaba en el ambiente.
Habían quedado en el patio de Mente para coger el coche, al bajar por las escaleras un mal presentimiento le rondaba, al salir a la calle todo estaba tranquilo, Bash aún no había llegado, así que espero en la puerta tomando el aire fresco, de repente alguien apareció a su lado, no era Bash, antes de poder reaccionar el hombre saco un arma y le apunto a la cabeza, quería robarle, aún no era consciente de que el dinero no serviría de nada en unos días con el problema que se avecinaba.
Por desgracia, sabedor de este asunto, no se había preocupado por llevar dinero encima, y el atracador, cada vez más nervioso, en parte por las drogas que seguramente habría consumido, ínsita en que le diera todo el dinero, de repente un fuerte golpe se escucho y el atracador se desplomo, tras el estaba Bashara bate en mano y con una amplia sonrisa.

Homerun! -dijo Bash mientras se acercaba a Mente- ¿Algún otro problema?
Espero que no -suspiro mente- y que siga así hasta que lleguemos a la casa.

Tras este incidente se dirigieron mientras charlaban al coche y pusieron rumbo a la casa, como esperaban fue un viaje tranquilo, la ciudad estaba tan tranquila, no había nadie por la calle, ni coches ni personas, tenían la esperanza de que todo estuviera tranquilo, sin mucha gente por la calle debido a las ultimas noticias antes del corte de emisión, pero en ningún momento pensaron que viajarían por una ciudad fantasma, milagrosamente encontraron una gasolinera abierta de camino, sorprendidos por el acontecimiento, entraron a comprar todo el alimento que pudieron meter en el coche y llenar el deposito.

Llegaron a la casa antes de lo previsto, pero aún tenían un problemilla que resolver, como entrar en ella. Sabían que intentar alquilarla en esos momentos seria una tontería, y cuando cayeron las comunicaciones entendieron que ya seria imposible, así que su única opción era llegar hasta allí e improvisar una manera de entrar.
La casa estaba en buen estado, la ventanas tenían verjas, lo cual les vendría muy bien si esos monstruos llegaban hasta allí. Estaban rodeando la casa en busca de una posible entrada, era de dos plantas, sin nada mejor, siempre les quedaría la opción de trepar como pudieran a un balcón y romper la puerta para entrar, a esas altura no había peligro de que los muertos entraran, pero preferían no dañar la vivienda, pero no encontraban otra manera.
En un momento de frustración, Mente dio una fuerte patada a una barandilla de madera que rodeaba el perímetro de la casa, tiempo atrás debió delimitar la parcela de ésta, pero ahora era un muro lo que la separaba del camino, quedando la barandilla por dentro como un elemento meramente decorativo, de repente lo escucho, toc, toc, sorprendido, volvió a golpear de nuevo, esta vez con un puño mientras acercaba la cabeza para oír mejor, el sonido se repitió, no podía creerlo, llamo a Bash, y juntos consiguieron desprender el trozo de baranda, en ese momento un pequeño objeto metálico cayó al suelo, era una llave, la llave de la casa, un golpe de suerte que no esperaban en absoluto, pues Bashara había esta preparando un pequeño montículo para llegar al balcón.
Antes de ilusionarse demasiado, fueron rápidamente a probar si de verdad era la llave de la casa, aunque era tarde para eso, sus caras reflejaban la alegría que sentían por ese hallazgo, por suerte la llave entro en la cerradura y giro sin problemas, habían llegado, estaban dentro, estaban a salvo... de momento, ya solo tenían que esperar a que llegaran los demás, aunque iban a ser dos días muy duros de espera por la incertidumbre de como estarían y si finalmente llegarían allí, una vez juntos ya pensarian lo que hacer a continuación, de momento, podían tomarse un descanso y dormir tranquilos, o al menos intentarlo, pues no era tarea fácil.