Entradas populares

domingo, 13 de marzo de 2011

Casualidades

La vida esta llena de casualidades, un día estas tan tranquila en tu casa viendo la tele, aburrida de la mierda que ponen en todos los canales, que si TDT, ONO y la madre que los parió con más de 1000 canales de pura basura, y decides salir a dar un paseo por Barcelona, la preciosa ciudad en la que vives, donde esta tu familia, tus amigos y ahora también en exclusiva, por tiempo limitado y para todos ustedes, una puta horda de zombis que se comen a toda persona que tiene la mala suerte de cruzarse en su camino.
Todo cambia en el momento más inesperado, sin saber que hacer o adonde ir, el miedo se apodera de ti, no te deja pensar, no puedes actuar, cuando te das cuenta, estas encerrada en un habitación oscura, en una casa desconocida, lejos de tu hogar y de tu familia, estas sola y tienes miedo, pero no puedes hacer nada, ya han llegado, esas cosas están en la calle, comiéndose a las pobres personas que no han sido capaces de huir a tiempo, coches ardiendo, gente gritando, el caos reina en la ciudad, si el infierno existe, no debe ser muy diferente a esto.
Los minutos pasan en silencio, se pierde la noción de tiempo, ya no lloras, no te quedan lágrimas que derramar, ya no importa nada ni nadie, solo importa sobrevivir, no hay tiempo de pensar en otra cosa, hay algo de comida en la casa que permite la subsistencia durante unos días, pero en una sociedad que dependemos completamente de la tecnología y la electricidad, cuando estas faltan, todo se viene abajo, lo alimentos se pudren en nevera que ya no refrigeran por la falta de corriente eléctrica, se acerca el momento de salir a la calle, intentar encontrar mas supervivientes, pero con esas cosas paseando sin destino es imposible.
Sin más opción que salir, se acerco a la puerta y observo por la mirilla, esos maldito zombis seguían ahí, paseando calle abajo, todos en la misma dirección como un rebaño, absorta en el escenario que veía, de repente se dio cuenta, todos caminaban en la misma dirección, iban hacia algún sitio, tenían un objetivo, algo o alguien los había sacado de su letargo, por una casualidad de la vida, justo cuando se disponía a salir, esas cosas se marchaban dejándole vía libre, por fin algo de suerte.

Tal vez fuera una casualidad, puede que fuera suerte o simplemente que aun no les había llegado su hora, y el destino les tubiera preparado un final peor, pero de repente se produjo un sonido, tantas veces molesto, pero que en esta ocasión era como un milagro que ahogaba los sonidos guturales de esas cosas muertas, cuando ya lo daban todo por perdido el motor se puso en marcha y el coche arranco.
Sai puso primera y piso el acelerador a fondo dispuesto a pasarle por encimas a todas esas criaturas que se interpusieran en el camino a la salvación, poco a poco fue avanzando, cuando la primera linea de zombis fue apartada a los lados o bien paso por debajo de las ruedas, la aglomeración de muertos andantes disminuyo lo que les permitió aumentar de velocidad y alejarse del lugar de sus pesadillas.
Avanzaban por la carretera de lado a lado debido a los coches siniestrados y los muertos, tanto los que ya no se levantarian como los que paseaban intentando atraparles, evitaban los golpes todo lo posible, cuando de repente, de una finca salio una joven, debía de haber escuchado el coche, y una vez en la calle y verlos conducir casualmente en su dirección empezó a caminar hacia ellos.

No podía creerlo, lo que había hecho que los zombis se alejaran de la casa y le permitiera salir era el ruido de un motor, un coche en funcionamiento, lo que significaba otros supervivientes.
Abrió la puerta y salió a la calle, no tardo en ver el coche que venia por su derecha, camino en dirección al coche, alejándose a buen paso de los zombis que caminaba tras ella y el coche, el coche fue aminorando hasta detenerse a la altura de la joven, que subió en la parte de atrás y agradeció de todo corazón el rescate.

La pobre chica tenia mal aspecto, cuando tu vida esta en peligro, la imagen que puedas dar a los demás deja de importarte, cuando se acerco para abrir la puerta, Sai y Meke la mirarón con cara de sorpresa, que de no ser por lo malo de la situación habría resultado cómica, la conocían, sabia quien era, acaban de recoger a una amiga y posiblemente salvado su vida, la chica subió, les dió las gracias, y al mirarlos las palabras murieron en su garganta, no llegaron a salir pero tampoco fue necesario, su cara era una mezcla de emociones, la sorpresa de ver quienes eran sus salvadores, la alegría de encontrar más personas vivas y que justamente fueran sus amigos la dejo muda, finalmente Meke habló.

-Nasu!? -grito Meke- eres tu!?.
-Meke, Sai -una sonrisa se dibujo en su rostro mientras unas lagrimas caian por su rostro- gracias a dios estais vivos.
-Me alegro de verte -dijo Sai con tono preocupado- pero sera mejor que dejemos la charla y nos pongamos en camino, esos bichos no paran y lo tenemos casi encima.

Y así lo hicieron, durante unos minutos mantuvieron el silencio, una vez se alejaron se pusieron al día de lo que había pasado y sabían cada uno, y de como habían sobrevivido hasta ahora.
El camino fue más largo de lo esperado debido a las carreteras que se vieron obligados a coger, por el camino el paisaje no mejoró, coches destrozados, edificios en llamas, cientos de muertos, carreteras totalmente bloqueadas por los coches, puentes que ya no eran más que pilares en medio de la nada, la desolación se hizo hueco en sus corazones, pero por suerte el camino transcurrió bastante tranquilo y sin mayores complicaciones.
Llegaron a casa de Misha, aquel lugar parecía el paraíso tras ver como estaba la ciudad, sin más zombis que algún despistado que había llegado hasta aquellas montañas, sin coches destrozados ni fuegos consumiendo las casas.
Llegaron a la puerta, cuando el mundo ha muerto y el silencio predomina, un coche se puede escuchar a una gran distancia, así que nuestros amigos se encontraban fuera de la casa tras la verja observando atónitos quien bajaba del coche, una alegría inmensa recorrió a la masa cuando los reconoció, los abrazos y las risas invadieron al grupo de amigos, pasaron dentro, y por primera vez en días, la felicidad volvía a sus corazones, por primera vez en días, pudieron dormir tranquilos, por primera vez y aunque fuera pequeña, la esperanza volvió, se hizo hueco y desterró al miedo y la desolación.

2 comentarios:

  1. Aquí tenéis el capitulo de la primera quincena del mes, la Señora del Pico se muestra de nuevo XD

    ResponderEliminar