Habitaciones... lugares que antaño representaban la seguridad y la tranquilidad, han cambiado totalmente su significado, solo una cosa es segura cuando te adentras en una habitación, y es que nunca sabes lo que vas a encontrar dentro, ni tan siquiera puedes imaginar como saldrás.
Nos encontramos en Valencia, en una oscura habitación, la noche se abre paso en la ciudad que sin suministro eléctrico luce hermosa a la luz de la luna llena.
Se oyen unos leves gimoteos procedentes de una habitación.
Una preciosa mujer yace tendida en su cama, totalmente desnuda, mientras la tenue luz de la luna ilumina timidamente sus turgentes pechos, que presentan unos firmes y sugerentes pezones debido al frió de la noche que se adentrara sigilosamente por la venta abierta.
Con sus manos atadas al cabecero de la cama, la joven se retuerce intentando esconder sus vergüenzas de la mirada lasciva de un invitado nada deseado, desgraciadamente, solo consigue excitar más aún a su observador, que totalmente sumido en el éxtasis que le produce la escena que se desarrolla antes sus ojos se acerca peligrosamente mientras se quita la ropa.
La joven intenta gritar, pedir ayuda, pero la mordaza le impide levantar su voz, que de todas formas, solo escucharían los merodeadores que ahora se encuentran por todas partes, tras lo que parece ser el fin de la humanidad.
El hombre ya exento de su ropa y su cordura se abalanza sobre su presa indefensa, la cual intenta defenderse sin éxito, es golpeada una y otra vez, aturdida por la denigrante situación en que se encuentra además de los golpes recibidos, finalmente se rinde ante la insistencia de su acosador, su cuerpo laxo ya no presenta resistencia alguna, ante tal situación, el hombre mira con sus ojos desorbitados atónitos a la mujer, a la cual quita la mordaza para proseguir con su demente plan, su repugnante lengua se pasea desde la cara de la joven, desplazándose lentamente por su cuello, remontando la elevación de sus pecho hasta llegar al pequeño pero duro pezón, que muerde de manera desconsiderada hasta hacerlo sangrar.
Con su aparato sexual firme provocado por la excitación que le conlleva ver la escena que se presenta ante su mirada, abre las piernas de la mujer y procede a la penetración repetidamente, mientras que la lágrimas de la pobre joven caen por sus mejillas sin que su demente agresor pueda verlas, dado su estado de enajenación mental y que la luna se ha ocultado tras las nubes ante tal acto.
En un ultimo momento de consciencia la joven decide poner fin a su tormento, mordiéndose la lengua y muriendo ahogada, mientras su agresor sigue montando su fallecido cuerpo sin darse cuenta de lo sucedido.
Una suave brisa recorre las calles de Barcelona, una pequeña familia de tres personas ha logrado subsistir a la pandemia y sobrevive como puede en su humilde hogar a la espera de que alguien vaya a rescatarlos de la pesadilla en que se encuentran.
El día pasa lentamente mientras hacen su quehaceres para distraer sus atormentadas mentes, cuando de repente alguien llama a la puerta, el miedo atenaza sus corazones antes la posibilidad de que sea una de esas criaturas putrefactas que ha encontrado su refugio, cuando de pronto, se oye una voz pidiendo que abran la puerta, totalmente sorprendidos por el descubrimiento de otro superviviente, de que no están solos, abren sin dudar, padre y madre reciben alegremente al individuo que pasa al interior de la vivienda, la mujer se adentra en la cocina en busca de algo de alimento, su marido intenta entablar conversión con el desconocido, que una vez a solas con el hombre saca una navaja de considerable tamaño con la que corta el cuello del pobre hombre, que cae al suelo ahogandose sin poder avisar a su mujer.
El individuo se adentra en la cocina y apuñala repetidamente a la mujer que se encontraba de espaldas a el mientras servía un poco de café en una taza.
Una vez solo en la vivienda, comienza con su verdadero cometido, lo unico que tenia en mente, dinero, cosas de valor, robar cuanto pueda sin importar las acciones que tenga que llevar a cavo para cumplir su cometido.
Revuelve cocina, comedor y habitaciones en busca de todo lo que pueda encontrar de valor, cuando se disponía a dejar la casa repara en un puerta tras la cual no ha investigado, una puerta que da a una habitación, la del tercer miembro de la familia, sin pensárselo dos veces, emprende camino hacia la puerta y la cruza rápidamente, pero queda privado del sentido de la vista, pues la habitación se encuentra totalmente sumida en las tinieblas, sin luz que muestre lo que ha en ella, y con un profundo hedor que aturde momentaneamente al ladrón.
En algún lugar, en medio de toda esta locura, un adolescente vuelve a su casa tras su incursión en el supermercado en busca de alimentos, en el camino de vuelta escucha un llanto, con el pulso acelerado, decide acercarse a ver que ocurre.
Ante el puede ver a una mujer de mediana edad, con el torso desnudo y sus inchados pechos al aire, mientras que en sus brazos reposa un pequeño niño que esta amamantando, ante tan tierna imagen el joven se relaja y se aproxima a la mujer para ver a que se debe su llanto.
Un pequeño riachuelo sangriento discurre por el pecho la mujer, se acerca unos pasos más, para ver la cara del niño, la sorpresa se apodera de el, da un paso atrás y cae al suelo trastabillando tras perder el equilibrio ante la imagen tan irreal que acaba de ver, el pequeño ha descarnado unos de los pechos de su madre, tan pequeño, tan inocente, se ha convertido en uno de esos seres y ha condenado a su madre que solloza entre los espasmos de dolor.
En Valencia una joven ha muerto mientras era violada, tras un breve tiempo su cuerpo inerte vuelve a moverse, continua atada, con el hombre encima de ella, que acerca su cara para besarla, pero cuando esta a escasos centímetros, la mujer, ahora convertida en un zombi, se lanza contra el, mordiendo con todas sus fuerzas el cuello del violador, llevándose consigo piel, carne y parte de la arteria, el susodicho se aleja de ella, sangrando, perdiendo la vida tras cada uno de los últimos latidos de su corazón, cae al suelo, agonizante, pero desgraciadamente, pronto se levantara para caminar como otro de esos seres.
En una oscura habitación de Barcelona, un ladrón estúpido ha entrado a ciegas en su tumba, una niña de unos 15 años, o lo que queda de su niñez, ahora convertida en un muerto andante, se abalanza ante su presa en la oscuridad, guiada por sus instintos primarios, no necesita de la vista para atacar, y derriba al hombre, quien en cuestión de segundos, muere victima de los desgarros producidos por las manos y los dientes de la niña.
Los padres, incapaces de acabar con la vida de su hija, de lo que ahora era, sin querer afrontar la realidad, la encerraron en su habitación, una habitación como cualquier otra, con un terrible secreto en su interior, que acabo con la vida del ladrón.
En algún lugar, un joven corre con todas su fuerzas en dirección a su hogar, las lágrimas resbalan por su rostro, azotado por el viento, no puede pensar en nada mas que en correr mientras intenta olvidar la imagen que desgraciadamente, quedara grabada en su mente hasta el fin de sus días.
En algún lugar, un zombi se levanta de suelo, a su lado, algo pequeño, del tamaño de un bebé ha caído al suelo, parece moverse, pero como todo lo que no rebosa vida, no atrae la atención de estos seres, que con su incesante vagar, no tienen sitio al que ir, como tampoco vienen de ningún sitio en particular, ahí están, a la espera de algo estimule sus sentidos, de que el alimento se presento ante ellos y los active.
Una vez más, la humanidad ha demostrado que por muchos peligros que los acechen, no hay nada tan peligroso para ellos como su mera existencia, su avaricia, su egoísmo, su locura, incapaces de actuar como una sociedad comprometida y unida, han fracasado en la lucha contra los no muertos, se han vuelto unos contra otros provocando casi tantas masacres que como esos indeseables seres, engrosando así las filas de zombis que vagan por la calles en busca de alimento.
Mientras esto sucedía, pequeños grupos de personas han conseguido sobrevivir, en Barcelona un grupo de amigos y familiares están la casa de uno de ellos a la espera de reunirse todos para empezar a trazar planes para reunirse con su amigos de Valencia, los cuales, en dos grupos, unos en la seguridad de la montaña aislada y despoblada, y por tanto sin zombis, otros en un chalet, en una zona mucho menos poblada que la ciudad donde la epidemia aún no ha llegado y donde ultiman los preparativos para reunirse con sus amigos.
Les esperan días duros y largos, llenos de penas y tormentos, pero lucharan con todas sus fuerzas para sobrevivir al apocalipsis zombi que se ha cernido sobre la humanidad, ganandose día a día, el derecho de continuar con vida, al menos, durante un día más.
Nos encontramos en Valencia, en una oscura habitación, la noche se abre paso en la ciudad que sin suministro eléctrico luce hermosa a la luz de la luna llena.
Se oyen unos leves gimoteos procedentes de una habitación.
Una preciosa mujer yace tendida en su cama, totalmente desnuda, mientras la tenue luz de la luna ilumina timidamente sus turgentes pechos, que presentan unos firmes y sugerentes pezones debido al frió de la noche que se adentrara sigilosamente por la venta abierta.
Con sus manos atadas al cabecero de la cama, la joven se retuerce intentando esconder sus vergüenzas de la mirada lasciva de un invitado nada deseado, desgraciadamente, solo consigue excitar más aún a su observador, que totalmente sumido en el éxtasis que le produce la escena que se desarrolla antes sus ojos se acerca peligrosamente mientras se quita la ropa.
La joven intenta gritar, pedir ayuda, pero la mordaza le impide levantar su voz, que de todas formas, solo escucharían los merodeadores que ahora se encuentran por todas partes, tras lo que parece ser el fin de la humanidad.
El hombre ya exento de su ropa y su cordura se abalanza sobre su presa indefensa, la cual intenta defenderse sin éxito, es golpeada una y otra vez, aturdida por la denigrante situación en que se encuentra además de los golpes recibidos, finalmente se rinde ante la insistencia de su acosador, su cuerpo laxo ya no presenta resistencia alguna, ante tal situación, el hombre mira con sus ojos desorbitados atónitos a la mujer, a la cual quita la mordaza para proseguir con su demente plan, su repugnante lengua se pasea desde la cara de la joven, desplazándose lentamente por su cuello, remontando la elevación de sus pecho hasta llegar al pequeño pero duro pezón, que muerde de manera desconsiderada hasta hacerlo sangrar.
Con su aparato sexual firme provocado por la excitación que le conlleva ver la escena que se presenta ante su mirada, abre las piernas de la mujer y procede a la penetración repetidamente, mientras que la lágrimas de la pobre joven caen por sus mejillas sin que su demente agresor pueda verlas, dado su estado de enajenación mental y que la luna se ha ocultado tras las nubes ante tal acto.
En un ultimo momento de consciencia la joven decide poner fin a su tormento, mordiéndose la lengua y muriendo ahogada, mientras su agresor sigue montando su fallecido cuerpo sin darse cuenta de lo sucedido.
Una suave brisa recorre las calles de Barcelona, una pequeña familia de tres personas ha logrado subsistir a la pandemia y sobrevive como puede en su humilde hogar a la espera de que alguien vaya a rescatarlos de la pesadilla en que se encuentran.
El día pasa lentamente mientras hacen su quehaceres para distraer sus atormentadas mentes, cuando de repente alguien llama a la puerta, el miedo atenaza sus corazones antes la posibilidad de que sea una de esas criaturas putrefactas que ha encontrado su refugio, cuando de pronto, se oye una voz pidiendo que abran la puerta, totalmente sorprendidos por el descubrimiento de otro superviviente, de que no están solos, abren sin dudar, padre y madre reciben alegremente al individuo que pasa al interior de la vivienda, la mujer se adentra en la cocina en busca de algo de alimento, su marido intenta entablar conversión con el desconocido, que una vez a solas con el hombre saca una navaja de considerable tamaño con la que corta el cuello del pobre hombre, que cae al suelo ahogandose sin poder avisar a su mujer.
El individuo se adentra en la cocina y apuñala repetidamente a la mujer que se encontraba de espaldas a el mientras servía un poco de café en una taza.
Una vez solo en la vivienda, comienza con su verdadero cometido, lo unico que tenia en mente, dinero, cosas de valor, robar cuanto pueda sin importar las acciones que tenga que llevar a cavo para cumplir su cometido.
Revuelve cocina, comedor y habitaciones en busca de todo lo que pueda encontrar de valor, cuando se disponía a dejar la casa repara en un puerta tras la cual no ha investigado, una puerta que da a una habitación, la del tercer miembro de la familia, sin pensárselo dos veces, emprende camino hacia la puerta y la cruza rápidamente, pero queda privado del sentido de la vista, pues la habitación se encuentra totalmente sumida en las tinieblas, sin luz que muestre lo que ha en ella, y con un profundo hedor que aturde momentaneamente al ladrón.
En algún lugar, en medio de toda esta locura, un adolescente vuelve a su casa tras su incursión en el supermercado en busca de alimentos, en el camino de vuelta escucha un llanto, con el pulso acelerado, decide acercarse a ver que ocurre.
Ante el puede ver a una mujer de mediana edad, con el torso desnudo y sus inchados pechos al aire, mientras que en sus brazos reposa un pequeño niño que esta amamantando, ante tan tierna imagen el joven se relaja y se aproxima a la mujer para ver a que se debe su llanto.
Un pequeño riachuelo sangriento discurre por el pecho la mujer, se acerca unos pasos más, para ver la cara del niño, la sorpresa se apodera de el, da un paso atrás y cae al suelo trastabillando tras perder el equilibrio ante la imagen tan irreal que acaba de ver, el pequeño ha descarnado unos de los pechos de su madre, tan pequeño, tan inocente, se ha convertido en uno de esos seres y ha condenado a su madre que solloza entre los espasmos de dolor.
En Valencia una joven ha muerto mientras era violada, tras un breve tiempo su cuerpo inerte vuelve a moverse, continua atada, con el hombre encima de ella, que acerca su cara para besarla, pero cuando esta a escasos centímetros, la mujer, ahora convertida en un zombi, se lanza contra el, mordiendo con todas sus fuerzas el cuello del violador, llevándose consigo piel, carne y parte de la arteria, el susodicho se aleja de ella, sangrando, perdiendo la vida tras cada uno de los últimos latidos de su corazón, cae al suelo, agonizante, pero desgraciadamente, pronto se levantara para caminar como otro de esos seres.
En una oscura habitación de Barcelona, un ladrón estúpido ha entrado a ciegas en su tumba, una niña de unos 15 años, o lo que queda de su niñez, ahora convertida en un muerto andante, se abalanza ante su presa en la oscuridad, guiada por sus instintos primarios, no necesita de la vista para atacar, y derriba al hombre, quien en cuestión de segundos, muere victima de los desgarros producidos por las manos y los dientes de la niña.
Los padres, incapaces de acabar con la vida de su hija, de lo que ahora era, sin querer afrontar la realidad, la encerraron en su habitación, una habitación como cualquier otra, con un terrible secreto en su interior, que acabo con la vida del ladrón.
En algún lugar, un joven corre con todas su fuerzas en dirección a su hogar, las lágrimas resbalan por su rostro, azotado por el viento, no puede pensar en nada mas que en correr mientras intenta olvidar la imagen que desgraciadamente, quedara grabada en su mente hasta el fin de sus días.
En algún lugar, un zombi se levanta de suelo, a su lado, algo pequeño, del tamaño de un bebé ha caído al suelo, parece moverse, pero como todo lo que no rebosa vida, no atrae la atención de estos seres, que con su incesante vagar, no tienen sitio al que ir, como tampoco vienen de ningún sitio en particular, ahí están, a la espera de algo estimule sus sentidos, de que el alimento se presento ante ellos y los active.
Una vez más, la humanidad ha demostrado que por muchos peligros que los acechen, no hay nada tan peligroso para ellos como su mera existencia, su avaricia, su egoísmo, su locura, incapaces de actuar como una sociedad comprometida y unida, han fracasado en la lucha contra los no muertos, se han vuelto unos contra otros provocando casi tantas masacres que como esos indeseables seres, engrosando así las filas de zombis que vagan por la calles en busca de alimento.
Mientras esto sucedía, pequeños grupos de personas han conseguido sobrevivir, en Barcelona un grupo de amigos y familiares están la casa de uno de ellos a la espera de reunirse todos para empezar a trazar planes para reunirse con su amigos de Valencia, los cuales, en dos grupos, unos en la seguridad de la montaña aislada y despoblada, y por tanto sin zombis, otros en un chalet, en una zona mucho menos poblada que la ciudad donde la epidemia aún no ha llegado y donde ultiman los preparativos para reunirse con sus amigos.
Les esperan días duros y largos, llenos de penas y tormentos, pero lucharan con todas sus fuerzas para sobrevivir al apocalipsis zombi que se ha cernido sobre la humanidad, ganandose día a día, el derecho de continuar con vida, al menos, durante un día más.
Siente retrasarme de nuevo en la publicación, pero viendo la falta de inspiración de la que hago gala últimamente, voy a optar por dejar de publicar cada domingo un capitulo e intentar publicar al menos dos mensuales, divididos entre la dos quincenas de cada mes, sin más, un saludo a todo, y espero que os guste el capitulo.
ResponderEliminarPD: como estoy sin tiempo de juego y no podre entrar de momento para saber vuestra opinión, espero vuestros comentarios en el blog para saber que os ha parecido ^^
Muy bueno, los pelos como escarpias, como decia la cancion "no pares, sigue, sigue".
ResponderEliminarEspero que todo esto lo este guardando para poder juntarlo todo cuando termine, si es que termina XD
Ahí le has dado chato.
ResponderEliminarNo te preocupes por no seguir el ritmo que te habías propuesto, porque lo estás haciendo de miedo... y nunca mejor dicho.